Transformers, War for Cybertron: Siege… Reseña (casi) Sin Spoilers

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Transformers: ¡Más de lo que ves!

Para muchos esta fue la frase que nos atrapó desde 1984 a seguir las aventuras de estos dos bandos de robots: Los Autobots y los Decepticons. Los “buenos contra los malos” en una guerra civil que abarcaba millones de años y que a mediados de los 80s llegaba a las pequeñas pantallas de millones de hogares con niños ávidos de caricaturas y de la linea de juguetes de Hasbro que las respaldaba.

La icónica franquicia de Hasbro ha existido durante más de tres décadas, y con una séptima película “Live action” supuestamente en camino para 2022 y una película animada mas, del director de Toy Story 4 Josh Cooley , uno podría asumir que las historias de robots  están en peligro de perder su fuerza debido a un uso excesivo. Pues la última aventura de Netflix en este universo, titulada Transformers: War for Cybertron, demuestra que todavía le queda mucho Energón.

La primera parte de esta Trilogía: Siege cuenta con una historia llena de acción que explora lo que sucedió en el mundo natal de los Transformers, Cybertron antes de que los Autobots y los Decepticons decidieran continuar su guerra civil en la Tierra.

Si bien la trama principal de esta primer parte de la Trilogía (que consta de seis episodios) que gira (de cierta forma) en la búsqueda de Autobots y Decepticons por encontrar el  AllSpark (o Chispa suprema, en español) resultará familiar para los fanáticos de las películas (si, esas películas de Michael Bay) hay algunos nuevos fragmentos interesantes de la historia que vale la pena mencionar.

Uno de los aspectos más notables y emocionantes de la serie es pasar todo el tiempo en Cybertron, (el planeta mecánico de donde provienen ambas razas de robots gigantes) en lugar de hacerlo en breves flashbacks. En lugar de centrarnos en los conflictos terrestres, aquí podemos seguir a personajes icónicos como Optimus Prime, Bumblebee, Megatrón, Starscream y Ultra Magnus (entre muchos otros) a través de las calles en ruinas y abandonadas de la una vez próspera civilización. Es una atmósfera distintivamente diferente… distópica: estamos viendo la inevitable desaparición de este mundo arrasado por la perenne guerra civil, en lugar del esperanzador establecimiento de un nuevo hogar en la tierra (como era la narrativa de la caricatura original de mediados de los 80s.)

Basado en estos primeros seis episodios, podemos llamar con seguridad a Siege un reinicio del período “G1” en la historia de los Transformers. Para los no iniciados, G1, abreviatura de Generación 1, se refiere a la línea de juguetes original de Hasbro, así como a las series de televisión y los cómics de Marvel que la acompañaron originalmente. 

No voy a recapitular todo esto aquí, (existen enciclopedias enteras al respecto) pero ese detalle debería ayudar a los fanáticos de toda la vida a orientarse en la línea de tiempo de Transformers en la que sucede Siege.

A partir del episodio 1, Siege se basa en nuestra suposición de que la lucha entre el “bien y el mal” sigue siendo el núcleo de la historia. El líder Autobot Optimus Prime se presenta como un luchador de resistencia bueno y noble. Su antiguo compañero de batalla convertido en némesis, Megatron lidera a los Decepticons y controla la infraestructura de Cybertron. 

Pero Siege no está interesado en volver a contar la misma vieja historia.

No pasa mucho tiempo antes de que la nueva trama comience a inyectar algunos matices en las motivaciones de diferentes personajes y facciones. Al principio, es sólo una orden cuestionada aquí, una vaga referencia a la antigua guerra de clases entre los de arriba (Autobots) y los de Abajo (Decepticons). Pero al final de los seis episodios, te habrás arraigado a favor y en contra de varios personajes en ambos lados del conflicto. 

Aunque técnicamente este no es el final (Recordemos que Siege es la primera parte de una Trilogía). El sexto episodio culmina con un cliffhanger (que no será ningún tipo de misterio para los fanáticos veteranos) y hay dos series más por venir (aun no anunciadas por Netflix.) Se nota mucho en la escritura de la trama que hay misterios que no han querido tocar de forma muy profunda, que estas serán mas bien sub tramas que se resolverán para las series venideras.

La acción no necesariamente ofrece muchas sorpresas en términos de ejecución, pero siempre es emocionante ver algo de acción Decepticon/Autobot en una variedad de escenarios. Una escena en particular nos recuerda a  Mad Max: Fury Road,  Autobots Liderados por un enorme camión viajando a través de un desierto color óxido mientras enormes tornados y relámpagos rojos actúan como  telón de fondo. Esta escena épica (y muchas mas) también muestran la magnífica animación en 3D del programa.

Los miembros de ambas facciones están llenos de cicatrices, mostrando evidencia de innumerables batallas libradas. Los Autobots están desesperados y usando sus ultimas fuerzas. La icónica nave amarilla de los Autobots, mejor conocida como El Arca (antes vista como un símbolo de esperanza) sirve como una base de operaciones  donde vemos a un exhausto Red Alert atendiendo él solo enfermerías improvisadas y multitudes de Autobots encorvados en varios estados de deterioro.

A los Decepticons no les va mucho mejor. Megatron aparentemente tiene el control del planeta, pero sus fuerzas agotadas también se apiñan en la capital de Cybertron. Es un entorno real de “gobernar por miedo”, donde incluso el menor indicio de duda se responde con un duro castigo.

En un giro interesante (pero no del todo sorprendente), estas capas de matices sirven para “humanizar” al elenco principal de personajes. Se vuelven más identificables. No solo disfrutamos la acción, aunque eso también está ahí. Nos importa su desarrollo porque lo entendemos en términos íntimos. A pesar de todas las imperfecciones de la historia (que si cuenta con varias), la idea reflexiva funciona fuertemente a su favor.

Transformers, War for Cybertron: Siege no es la película palomera de verano de Michael Bay que normalmente muchos esperarían de los robots alienígenas transformables de Hasbro. Su representación matizada de la lucha Autobot contra Decepticon como un brutal choque de ideologías nos impacta a un nivel más profundo que solo la acción visceral. Y para todas las preguntas que la historia deja sin respuestas (por ahora), Siege ofrece un primer paso convincente hacia un tipo diferente de aventura de los Transformers.

Transformers, War for Cybertron: Siege ahora se transmite por Netflix.

¿Ya pudieron verla? ¿Les gustó? Como siempre, esperamos sus comentarios.

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