Por: Alejandra Sosa Aldasoro
“La música y el baile es lo que tenemos todos en común; por ello tienen el poder de cambiar el mundo”.
Un homenaje a la perfección artística
Desde el primer minuto de la nueva película “Michael”, está claro que lo que se busca es hacerle un homenaje póstumo al catalogado como el Rey del Pop. De inicio a fin, la trama se dedica a enaltecer su incomparable talento, el amor por la música y, sí, aunque implementada con fuerza -y por ende, odiada en los inicios de su vida-, su búsqueda por la perfección en cada movimiento que realiza.
Los inicios y la soledad de una estrella
La historia ya la conocemos y comienza con un enternecedor niño de apenas ocho años de edad, encarnado por el actor Juliano Krue Valdi, que se convierte en la estrella del grupo conformado por otros cuatro de sus hermanos varones, “The Jackson 5”. Y aunque se refleja la soledad que vive, los constantes maltratos a los que es sometido por su padre, interpretado por Colman Domingo, la historia se centra en sus pasiones, la música, el baile y los cuentos infantiles, siendo estos su único canal a la infancia que no pudo disfrutar y a los que acudía en las horas que debía dedicar a dormir y que prefería destinar a soñar despierto.
Relaciones y vida privada
A pesar de vivir la mayor parte del tiempo trabajando rodeado por sus hermanos, no se refleja una relación cercana con ellos, y aunque sí con su madre, con quien disfruta de películas cómicas del “Mimo de Oro” o de Fred Astaire, tampoco se muestra una conexión profunda. Conversa más con sus mascotas —exóticas todas, entre las que se cuentan jirafas, llamas, un chimpancé y una serpiente—, su guardaespaldas Bill Bray (KeiLyn Durrel Jones), su abogado John Branca (Miles Teller) o su productor Quincy Jones (Kendrick Sampson), aunque siempre sin profundizar.
El proceso creativo y la consagración
En la cinta podemos ver varios tintes del lado más amable y humano de Michael Jackson, incluso después del accidente que tuvo en un comercial para Pepsi. Sin embargo, la película se centra en la música, la gira de despedida de los “5”, sus presentaciones más memorables como solista hasta el año 1988 y en cómo prepara, con extrema atención y delicadeza, sus videos más icónicos, los de las canciones Bad y Thriller, que de este último parecen imágenes clonadas, pues incluso se filmó donde el original.
La reencarnación del ídolo
La interpretación de Jaafar Jackson, su sobrino, no queda a deber tras la preparación de más de dos años para el rol. Su debut como actor fue encarnar a su tío y los fanáticos se sentirán más que agradecidos al ver, durante 130 minutos, los pasos —como el Moonwalk— y las poses más icónicas en lo que parece ser la viva reencarnación de su ídolo.



