La aventura del fontanero más famoso del mundo escala a un nivel cósmico. Tras lo ocurrido en la primera entrega, donde Mario y Luigi se consolidaron como los guardianes del Reino Champiñón, esta secuela nos lanza directo al espacio exterior. La trama se complica con la llegada de Bowser Jr., quien busca rescatar a su padre (ahora en versión miniatura), aunque sus verdaderas intenciones van más allá al poner la mira en Rosalina, la poderosa princesa galáctica.
Una Trama Atiborrada de Fan Service
Si la primera película ya era un festín de referencias, esta segunda parte eleva la apuesta por completo. La narrativa es sumamente dinámica y, por momentos, puede sentirse un tanto caótica debido a la enorme cantidad de sucesos simultáneos. No es que la historia sea difícil de seguir —en realidad es bastante directa—, pero el ritmo es tan vertiginoso que puede llegar a ser abrumador.
Lo que destaca de inmediato es el homenaje constante a la franquicia. Hay guiños clarísimos a títulos icónicos como:
- Super Mario Galaxy
- Super Mario Odyssey
- Super Mario Sunshine
Incluso personajes de otras sagas de Nintendo hacen acto de presencia, como es el caso de Fox McCloud, lo que expande el universo cinematográfico de la gran N de una manera muy interesante para los conocedores.
Calidad Técnica y Doblaje
Visualmente, la película es un portento de animación. Logra capturar la esencia de los niveles espaciales de los videojuegos, llenando la pantalla de color y efectos que lucen bastante bien en la pantalla grande.
En cuanto al audio, la banda sonora es uno de los puntos más fuertes. Los arreglos realizados a los temas clásicos de la franquicia son impecables, logrando esa mezcla de nostalgia y frescura. El doblaje al español latino también cumple con creces, destacando el trabajo de voces que le dan mucha personalidad a Mario y al resto del elenco.
Lo que debes saber antes de entrar a la sala
Es importante mencionar que la película retoma hilos conductores de la primera entrega, por lo que conviene tener fresca la historia de origen para captar todos los detalles. Además, para quienes suelen levantarse en cuanto aparecen las letras negras, hay dos escenas post-créditos: una que aparece casi de inmediato y otra al finalizar por completo todo el texto de créditos.
En resumen, es una producción hecha por fans y para fans que, aunque se siente muy saturada de elementos, termina siendo un buen detalle para todos los que han crecido con un control de Nintendo en las manos.

Editor para México. No me gusta el aguacate.




