Esta entrega cortesía de Paramount promete un viaje lleno de tensión, pero termina estrellándose mucho antes de llegar a su destino. El Pasajero del Diablo intenta mezclar el clásico miedo a lo desconocido en las carreteras solitarias con el drama de una relación fallida, dando como resultado una película bastante genérica que deja muchísimo que desear.
¿De qué trata?
La trama arranca siguiendo a Maddie y Tyler, una pareja que decide dar un giro a su rutina y emprender una aventura recorriendo el país en una supuesta casa rodante, que en la práctica resulta ser nada más que una minivan atiborrada de muebles. Al inicio todo parece miel sobre hojuelas, pero rápidamente queda en evidencia que ambos tienen visiones de vida completamente opuestas. Mientras él está fascinado con la idea de llevar un estilo de vida nómada, ella se siente atrapada y cero convencida de no echar raíces en un lugar fijo. Esta falta de acuerdos es la primera gran bandera roja en su dinámica.
El verdadero peligro en las autopistas estadounidenses
El conflicto principal toma forma cuando se revela que estas interminables carreteras están habitadas por una entidad demoníaca conocida simplemente como El Pasajero. Este ser lleva años operando con el mismo estilo: elige a sus víctimas de turno, provoca accidentes para obligarlas a orillarse, las marca y luego termina con ellas. El macabro ciclo se reinicia en el momento en que otro conductor se detiene a tratar de auxiliar, heredando automáticamente la maldición.
Un guion predecible y sustos muy baratos
A pesar de contar con una premisa que podría dar juego, el desarrollo se percibe como una cinta de terror más del montón. Los famosos jumpscares están tan telegrafiados que se ven venir a kilómetros de distancia, quitándole cualquier rastro de tensión a la atmósfera. Por si fuera poco, la resolución de todo el conflicto es tan obvia y simple que, sin exagerar, desde que ves el póster promocional ya te hiciste un spoiler gigantesco de cómo va a terminar todo.
Protagonistas sin una gota de química
Uno de los baches más grandes de la producción es la nula conexión entre los personajes principales. Tienen menos química que los nuevos libros de texto gratuitos, haciendo que sus interacciones se sientan forzadas y vacías. Es prácticamente imposible sentir empatía por ellos; de hecho, llegan a ser tan desesperantes que, como espectador, terminas echándole porras a la criatura para que acabe con ellos lo más pronto posible.
Errores absurdos y falta de sentido común
Es un tropo clásico del género que los personajes tomen decisiones tontas, ya que el sentido común suele arruinar las películas de terror en cinco minutos. Sin embargo, aquí se abusa descaradamente de este recurso hasta caer en lo ridículo. Las situaciones se resuelven por arte de magia: las llantas ponchadas parece que se cambian solas y las lesiones graves en las piernas duelen o desaparecen según le convenga al guion en esa escena. Sumado a esto, los protagonistas sufren de amnesia selectiva y solo recuerdan cosas vitales a conveniencia de la trama.
Un diseño de monstruo que no convence
La apariencia de El Pasajero tampoco ayuda a salvar el barco. El diseño de esta entidad demoníaca da toda la impresión de ser un boceto rechazado de los villanos de otras películas. En lugar de intimidar o generar pesadillas, su aspecto resta muchísima seriedad a la ya de por sí accidentada narrativa.
El único punto rescatable del viaje
De forma muy irónica, lo único que logra mantener cierto nivel de interés es el drama disfuncional de la pareja. Reflejan muy bien a dos personas que buscan rumbos totalmente distintos y que están destinadas a tronar su relación en cualquier momento. El gran problema es que esta pretende ser una película de terror y suspenso, no un drama romántico ni una reflexión sobre el amor moderno. Al final del día, ese pequeño acierto queda totalmente sepultado bajo el desastre generalizado que es el resto de la historia. Solo la puedo recomendar si eres de susto fácil y tienes ganas de esa sensación.

Editor para México. No me gusta el aguacate.






