Antes de hablar de esta entrega, quiero invitarles a un viaje de nostalgia. En la década del 2010, Disney nos regaló una era donde nos decía que se podía ser princesa, con un destino, y libre al mismo tiempo, dándole forma a tu futuro mientras cantabas (sobre todo, cantar). En esa época vimos joyas como Enredados (2010), Valiente (2012), Frozen (2013) y, por supuesto, Moana (2016)
Una princesa diferente
Detengámonos en Moana, una princesa que no es princesa pero si, y que no es euro descendiente sino representa una comunidad indígena, algo que simas ni me equivoco, no veíamos desde Pocahontas. Crecí con Pocahontas pero, me fue más sencillo conectar con esta heredera. Si bien Moana carga con el porvenir de su pueblo, su batalla más importante es hacer lo que su corazón desea mientras nos tiene a todos coreando: “Ese punto en que están cielo y mar me llama… 🎶”.
Este año, Disney nos trae la versión live-action de esta historia y, la verdad, salí feliz de la sala.

La trama no cambia; tiene ligeras modificaciones, pero en esencia es una calca. Y seamos sinceros: en este tipo de adaptaciones no queremos cambios radicales (como pasó con Blanca Nieves). Vamos al cine por morbo, sí, pero también porque queremos sentir que ese mundo mágico puede ser de carne y hueso. En esta ocasión, me permití disfrutar de la película a través de los ojos de los niños que estaban en la premiere y, a grandes rasgos, me encantó.
Catherine Laga’aia es una Moana fantástica. Por otro lado, me dolió en los “30+” ver a Frankie Adams como Sina… ¡es una chiquilla de 32 años!
El problema con Maui
Tengo que detenerme a sacar mi frustración sobre un problema que simplemente no pude ignorar: Dwayne “La Roca” Johnson como Maui. Es irónico, porque el personaje animado se inspiró originalmente en él, pero aquí no cuadra. El Maui animado tiene la fisonomía de un powerlifter: musculoso, pero con la robustez y suavidad de un oso. En cambio, “La Roca” de carne y hueso está mamadísimo, súper magro y con un rostro muy anguloso, lo que te hace perder la conexión con la caricatura. Curiosamente, John Tui (quien interpreta al Jefe Tui) me daba más el perfil para ser Maui.
Quiero recalcar que, a mi me cae muy bien “La Roca” en pantalla, pero lo veía y no podía dejar de pensar en John Cena en Barbie, pero con una peluca castaña.
Aún así, como alguien que disfruta y desea que sigan existiendo estas adaptaciones, les invito a que vean Moana.

Editor para México. No me gusta el aguacate.



