El salto de los formatos virales de internet a las salas de cine siempre es un terreno arriesgado, pero la película Backrooms, distribuida por Imagen Films, demuestra que el terror analógico tiene el potencial para convertirse en una experiencia cinematográfica en toda regla. Esta entrega funciona como una especie de continuación o spin-off de la famosa serie web de 24 capítulos que ha rondado por la red, basada en el popular creepypasta de los cuartos liminales nacido en los foros de 4chan.
El fenómeno de Kane Pixels y su origen digital
Para comprender el impacto de esta cinta, es fundamental mirar hacia sus raíces en internet. El proyecto nació de la mente de Kane Parsons, conocido en YouTube como Kane Pixels, quien sacudió la plataforma a principios de la década con su video “The Backrooms (Found Footage)”. Con un talento desbordante en software de animación 3D y una magistral aplicación de la estética VHS, construyó una narrativa aterradora en torno a ASYNC, una misteriosa corporación que experimentaba abriendo portales hacia esta dimensión amarilla e interminable. El enorme éxito de su canal sentó las bases de un lore denso y atrapante que ahora cobra nueva vida en la pantalla grande, manteniendo la atmósfera opresiva del analog horror.
La historia de Clark y la dimensión infinita
La trama central de esta nueva entrega sigue los pasos de Clark, un vendedor de muebles lidiando con una profunda frustración personal y laboral. Por azares del destino, descubre dentro de su propia mueblería un portal hacia esta dimensión ya conocida por los fanáticos. Al principio, este lugar infinito parece estar simplemente lleno de muebles y objetos acomodados de forma insólita, pero no tarda en darse cuenta de que el espacio esconde secretos mucho más oscuros.
En paralelo, el guion presenta a la doctora Mary, la psiquiatra que atiende a Clark y que, al mismo tiempo, carga con sus propios traumas del pasado. Mientras ella intenta ayudar a un protagonista que se siente totalmente estancado en su rutina, la curiosidad de Clark lo empuja a explorar más a fondo este laberinto, terminando atrapado en una pesadilla. Allí se confirma la existencia de criaturas y entes perturbadores que tienen como único objetivo acabar con las vidas de quienes cruzan el umbral.
Producción y diseño visual: Un acierto absoluto
Uno de los datos más impresionantes detrás de esta producción cinematográfica es que el mismo creador de la serie web original, un joven que ahora ronda los 20 años, se mantiene al mando de la dirección. Este control creativo se nota y se agradece, destacando por un excelente trabajo de iluminación, una corrección de color que sumerge al instante en la tensión y un diseño de producción sumamente cuidado para crear cada habitación. La recreación de los cuartos es impecable, manteniendo la esencia inquietante que hizo famoso al material original.
¿Es una película para cualquier espectador?
Aquí es donde la experiencia de visualización puede dividirse drásticamente. Como obra independiente, la película logra sostenerse y generar un ambiente de tensión constante; sin embargo, puede llegar a sacar bastante de onda a quienes entren a la sala sin contexto alguno sobre los espacios liminales. La experiencia se potencializa al máximo cuando se llega con el bagaje previo.
Sumergirse con anticipación en este universo permite identificar los distintos niveles, comprender la naturaleza del lugar y captar detalles que de otra forma pasarían desapercibidos. Para los seguidores fieles, es una expansión fascinante de la mitología que compensa el tiempo en que el proyecto original estuvo pausado por los compromisos universitarios de su creador. En definitiva, es una obra muy recomendable que abre la puerta a futuras secuelas y deja en claro que el terror de los espacios vacíos tiene mucha tela de dónde cortar en el séptimo arte.

Editor para México. No me gusta el aguacate.



