Por Sunny Cohen
La frontera invisible llega para nosotros este 2025 a la pantalla grande, traído por Mandarina Cine. Una película que es un vistazo a la realidad de nuestro país, y como todo documental, no es para todo tipo de público, pues la realidad no suele ser tan atractiva como algunas otras películas. Pero ¿qué te parece si te hablo un poco más de ella? Con suerte y logro que le des una oportunidad.
Entremos en contexto: esta película se filmó en la Isla Socorro, que se encuentra en el Archipiélago de Revillagigedo, ubicado en el Océano Pacífico. Un lugar nulamente visitado, pues es de difícil acceso y es un área protegida por ser patrimonio natural de México. Tomas amplias en las cuales puedes sentir el viento, ver la inmensidad del océano y casi, casi, caminar por el lugar. Un lugar abandonado y protegido por nuestras fuerzas armadas. Al ver su día a día, se vuelve un reflejo de la cultura de su gente y del abandono. Un muy buen reflejo del gobierno y de él poco interés no solo hacía su gente, sino también a sus fuerzas armadas.
Al verlo, hay momentos en los que te quedas en blanco, y es triste que desde su hechura hasta las personas del documental te transmitan una ausencia latente. Y te preguntarás: ¿ausencia de qué? Ausencia del todo de la humanidad en sí misma. Pues aunque el documental no lo toca de manera directa, minuto a minuto en esta cinta podemos ver cómo el país ha sido abandonado por sus gobernantes.
Como aquellos que deciden alistarse en la milicia solo son un recurso más al cual no se le da la importancia que amerita. Pues en este país, cuando decides ser parte de ellos, buscas un futuro mejor, no solo proteger a tu país, sino obtener educación, disciplina y un buen salario. Y la cruda realidad es ver a todos aquellos que han decidido servir a su país y se encuentran en este lugar, mostrándonos su día a día con un léxico carente de educación, con cuerpos que demuestran la falta de entrenamiento físico, una carencia de todo aquello que debería engrandecer al cuerpo y a la mente de aquellos que protegen nuestro país. Mentes sedientas en busca de más y traicionadas por aquellos que se dicen nuestros gobernantes, de mentes aún más pobres que buscan dar lo mínimo.
Esta cinta me hizo empatizar con aquellos que se enfrentan a esta realidad, a esta soledad, alejados de sus familias, sin el beneficio de un mejor futuro, de una mejor educación. Personas olvidadas, como muchos en el país, a quienes el gobierno nos ha fallado. Este es un documental que no buscaba transmitir esta realidad, pero que muestra más de aquello que se pensó en un principio.
Esta es la historia de una frontera invisible. Un lugar que nadie ve y a nadie le interesa. Tan invisible, te puede recorrer cada parte de tu piel y dejar un hueco lleno de preguntas. Un largometraje documental de Mariana Flores Villalba, quien con una excelente capacidad cinematográfica decidió traspasar la frontera, dándonos un vistazo a aquel lugar del que nadie sabe nada, habitado por marinos que reflejan la realidad de sus mexicanos.




