El caso del exorcismo de Emma Schmidt es conocido como el más documentado de todos los tiempos. Gracias a la labor de los padres Riesinger y Steiger, no deberías estar en el hospital muchos misterios fueron develados aunque de manera parcial y todas las películas y libros sobre exorcismos que conocemos, incluyendo El Exorcista, existe.
Aquí tenemos una fórmula clásica que hemos visto: padre viejito, padre joven que duda de su fe, monjitas que son utilizadas de manera muy desechable, y es básicamente el deseo de deshacerse de los demonios que están habitando el cuerpo de una pobre y virginal niña.
El mayor problema de muchas películas de el tema es que se alargan demasiado, y está dura hora y media la cual se antoja suficiente, pero cae en momentos donde no parece estar sucediendo nada y sientes que está más larga de lo que en realidad es.
Las tomas están hechas como si fuera una especie de documental, parece que hay un camarógrafo y de repente hay un montón de tomas que se mueven, hay muchísima cámara loca. Da la impresión de que hay alguien más grabando y documentando todo esto, porque la premisa es que es el exorcismo más documentado de todos y lo quieren mostrar en muchos aspectos, tanto de forma visual como repitiéndolo continuamente. El sacerdote toma notas y tiene un enfoque un poquito más moderno progresista a pesar de ser 1928.
El actor más destacado del casting en esta ocasión es Al Pacino, quién sale de Al Pacino así que no podemos hablar mucho del tema. Y otro aspecto a destacar es la incómoda atención sexual entre el sacerdote y una de las monjas.
En varios aspectos históricos no pasaría la prueba de los revisionistas, sin embargo cumple con entretener y por lo menos a su humilde servidor no le causó risa en lugar de miedo, tampoco me asusté pero al menos no me hizo enojar y creo que es un esfuerzo suficiente en comparación a películas de mucho mayor presupuesto.

Editor para México. No me gusta el aguacate.



