El Teléfono Negro 2 (Black Phone 2) regresa con los mismos personajes, pero con un notorio cambio de enfoque. La atmósfera de terror psicológico y el encierro de la original se transforman en una inmersión completa en lo sobrenatural, una decisión que lamentablemente diluye la crudeza que hizo tan efectiva a la primera película.
La trama expande el misterio que persigue a la familia, centrándose ahora en la hermana menor, Madeline McGraw, cuya actuación es, sin duda, el pilar que sostiene la película. Ella brilla en cada escena, mostrando una intensidad emocional impresionante. El regreso de Ethan Hawke como el Raptor es bienvenido, aunque su personaje, limitado por la máscara, cede el protagonismo al resto del elenco.
Sin embargo, el principal problema de esta secuela es su duración excesiva. La película intenta extender una historia que era sencilla en su núcleo, resultando en subtramas que no aportan y un ritmo que se arrastra. Honestamente, le sobran por lo menos media hora de metraje.
Veredicto: Si esperabas una mejora o un impacto igual al de la original, te decepcionará. El Teléfono Negro 2 no es mejor que la primera. Es un thriller sólido y tenso para los amantes del género, pero que peca de ser ambicioso y, sobre todo, demasiado largo. Es disfrutable, pero no la secuela definitiva que merecíamos.

