Cine para sobrevivir: Una reseña de El beso de la mujer araña.

Por: Sunny Cohen

“El beso de la mujer araña es… la vida y la muerte en una dulce melodía ¿Cuál es tu película favorita? Porque nosotros no podríamos vivir sin películas. Mi favorita es El beso de la mujer araña” Y así es como damos inicio a este musical.

Mayo de 1983, todo empieza con una despiadada dictadura militar y una guerra ante la que pocos levantarán la voz. Donde conoceremos a Arregui, un rebelde socialista con secretos que podrían poner en amenaza esta dictadura, y a Molina, una víctima del capitalismo que con su luz encenderá hasta el lugar más oscuro de esta prisión. Dos compañeros de celda que se enfrentarán a grandes retos, torturas y humillaciones. Aunque perder la cordura no será tan fácil, ya que Molina nos contará su película favorita “El beso de la mujer araña”, y justo aquí es donde se entrelazan dos historias, se apagan las luces, se abre el telón y nos presentan a Aurora, una estrella del cine de oro, y a Kendall Nesbit, su asistente.

Aurora es la mujer más hermosa y talentosa que pueda existir, pero en palabras de Arregui, se siente frígida. Aunque la historia apenas va empezando, y Molina nos contará la historia de una mujer que ha guardado su corazón hasta el momento en el que llega Armando, un fotógrafo del cual Aurora se enamorará perdidamente. Pero la pregunta es ¿creen que el amor pueda ser lo suficiente como para evitar el beso de la mujer araña?

Poco a poco, Molina desarrollará un vínculo con Arregui, el cual hará que su realidad sea más difícil de soportar ¿O tal vez todo lo contrario? pues en un panorama tan desolador, solo queda aferrarse a la poca luz que se cuela de las mentes a la realidad. En palabras de Aurora, el consejo será “aprender a no estar donde estás”, “pues cuanto más te enfrentes a la realidad, más cicatrices acumularás”.

Oh, querido lector, es momento de parar antes de que esto se salga de control y empecemos a darte spoilers. Esta es una película apasionante, qué debes de ver y no leer, en la cual es imposible no enamorarte de Molina y emocionarte con estas coreografías llenas de glamour.

Ahora, pongámonos profesionales;

La música es deliciosa hasta el punto en el que te envuelve, y aunque no te sepas la canción, empiezas a cantar, todo perfectamente integrado a la narrativa. La calidad del sonido dependerá totalmente del cine en el que te encuentres.

El director de baile debe de estar orgulloso de su creación. Hace mucho que no veíamos movimientos tan puntuales y bien ejecutados.

En cuanto a la actuación, podría pensarse que la estrella principal de esta historia es JL. Nada más alejado de la realidad ya que de nuestros tres protagonistas, Jennifer López, Diego Luna y Tonatiuh Elizarraz, es este último quién se roba los aplausos, lágrimas y el corazón del espectador. Y si están pensando que esto es por el guion y el personaje que le tocó desarrollar, los sacaré de su error, pues no importa qué personaje tenga, sino lo que consigue transmitir. Ya que actuar va más allá de solo interpretar un personaje, tienes que vivir la historia y contarla haciendo que aquellos que te ven crean que es una realidad.

En conclusión, podemos decir que todas las actuaciones son promedio, nada fuera de lo normal, con una excepción que se roba toda la película y nos entrega arte.

En cuanto a la dirección y el guion, están bien estructurados y son tan coherentes, que podrían sin problemas quitar la parte musical y seguirían manteniendo la atención de su público al tocar nuestros corazones.

La producción, el diseño de arte y la persona encargada de los vestuarios hicieron un trabajo maravilloso, visualmente disfrutable en todo momento. ¡Qué maravilla! El contraste de colores cuando saltamos de una historia a otra, es resultado de un excelente trabajo.

Esa película tiene una edición buena, el ritmo nos encantó el ritmo, jamás pierden la atención del público, toda la sala de cine estuvo atenta en cada momento, los vi reír, llorar y guardar silencio, que es lo más difícil.

Te preguntarás qué hay de la conexión emocional ¿de verdad esta película logra transmitir emociones al público? Y la verdad es que sí, Arregui y Molina crean una realidad gracias a su conexión que salta de la pantalla.

En conclusión, sabemos que esta película no es una obra maestra del séptimo arte, y que si nos ponemos minuciosos encontraremos algunos detalles, pero logra algo que pocos musicales consiguen. Y eso es el impacto emocional del espectador, además del equilibrio que mantiene entre historia y música, lo que puede ser un acercamiento más asertivo para aquellos que no son tan fans de los musicales.

En esta ocasión, no les daremos una calificación, necesitamos retarlos a que vivan esta grandiosa experiencia y la vean en la pantalla grande, después de todo, la única opinión que importa es la suya.

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