Por: Eder Valadez
The Bride!, escrita y dirigida por Maggie Gyllenhaal, se presenta como una mezcla audaz de terror, ciencia ficción, romance y drama. Protagonizada por Jessie Buckley y Christian Bale (quienes desde ya les adelanto son la verdadera joya en la corona de esta producción) La película apuesta por una reinterpretación extraña, provocadora y sorprendentemente emotiva del imaginario clásico de Frankenstein.
Ambientada en el Chicago de los años 30, la historia sigue a un solitario Frankenstein (Christian Bale) que busca poner fin a su soledad recurriendo a la Dra. Euphronious, a quien le pide crearle una compañera. Juntos resucitan a una joven asesinada y así nace La Novia (Jessie Buckley). A partir de ese momento, la narrativa se expande hacia territorios inesperados: asesinatos, posesiones y hasta la aparición de un movimiento social radical.
Uno de los elementos más curiosos, y para mí una sorpresa absoluta, habiendo visto únicamente un tráiler antes de entrar a la sala, es la presencia de Mary Shelley como personaje dentro de la historia. Un guiño bastante meta, que añade una capa adicional de juego narrativo que resulta intrigante desde el primer momento.
La película se siente, curiosamente, como todo lo que Joker: Folie à Deux aspiraba a ser: un romance intenso y oscuro atravesado por momentos musicales exquisitamente coreografiados que no rompen el tono de la historia, sino que lo amplifican. Estas secuencias aportan una cualidad hipnótica que mantiene al espectador completamente hechizado.
Gran parte de ese magnetismo recae en la química entre sus protagonistas. Bale construye un Frankenstein melancólico y hasta divertido, pero es Jessie Buckley quien verdaderamente domina la pantalla. Su interpretación de La Novia es feroz, carismática y profundamente impredecible; una presencia que transforma cada escena en la que aparece. Es, sin duda, la actuación más memorable de la película. Buckley es literalmente un monstruo.
Más allá de su estética extravagante, la película también introduce una dimensión política a través de un movimiento social impulsado por la propia Novia. El personaje emerge como una figura única, valiente e indomable, y su arco puede leerse como un espejo de los debates contemporáneos sobre el lugar de las mujeres y las formas de resistencia.
Atrevida, bizarra y emocionalmente intensa, The Bride! se mueve constantemente entre lo romántico, la tragedia y el espectáculo. Y cuando los créditos aparecen, la decisión de cerrar la pelicula con Monster Mash termina de sellar el espíritu juguetón y excéntrico de la película.


