Hamnet: Ser o no ser Agnes, la reivindicación tras la tragedia

Dirigida por Chloé Zhao, la película Hamnet adapta la aclamada novela homónima para explorar la vida de William Shakespeare fuera de los escenarios. El relato recorre desde sus orígenes como el hijo del guantero del pueblo hasta la formación de su familia con Agnes, centrándose en el impacto devastador que la peste y la muerte de su hijo varón tuvieron en su núcleo íntimo.

Esta tragedia se presenta como la fuente de inspiración fundamental para la creación de una de las obras teatrales más famosas de la historia.

La propuesta sigue la tendencia cinematográfica de títulos como Wicked o Cruella, buscando la reivindicación de figuras históricas o literarias que han sido tradicionalmente vilipendiadas o reducidas a simples estorbos. La cinta rescata la imagen de Agnes, alejándola de los mitos que la posicionaban como una carga para el bardo y retratándola en su lugar como una mujer cuya resiliencia y proceso de duelo fueron esenciales para el legado artístico de Shakespeare.

El peso emocional es sostenido por interpretaciones sobresalientes, destacando a Jessie Buckley por su increíble profundidad emocional, a Paul Mescal por una evolución interpretativa notable hacia el final de la cinta y a Jacobi Jupe, quien entrega una actuación fascinante y madura que se convierte en el corazón de la historia.
Aunque el filme posee una capa de pretenciosidad y un ritmo pausado característica de la directora que podría no resonar con todos los públicos, su ejecución técnica es impecable. El veredicto final es altamente positivo, destacando especialmente una secuencia de cierre en un teatro de la época que conecta magistralmente el dolor personal con la obra maestra literaria.

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