El gaming está dejando de ser una experiencia exclusivamente digital. Cada vez más, sus dinámicas —como la competencia en tiempo real, la inmersión y la interacción— están migrando hacia espacios físicos, impulsando una nueva categoría de entretenimiento híbrido que combina tecnología y presencia.
En la Ciudad de México, esta tendencia ya tiene ejemplos concretos. Durante el evento Capital Meetings, celebrado en el World Trade Center, Bravo —la unidad especializada en experiencias inmersivas y soluciones tecnológicas interactivas de Gaming Partners— presenta dos innovaciones que trasladan la lógica de los videojuegos al mundo real:
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- Koliseum Soccer VR: Una adaptación del futbolito tradicional a un entorno de realidad virtual, donde los jugadores participan en una experiencia inmersiva en primera persona[span_4](end_span).
- Whack-a-Light: Un juego físico de reacción rápida que retoma principios de los arcades, con dinámicas de velocidad, precisión y competencia directa[span_5](end_span).
Un cambio en el comportamiento de las audiencias
Este tipo de desarrollos responde a la demanda de las generaciones más jóvenes, que buscan experiencias participativas y compartibles, más allá del consumo pasivo de contenido digital
“La comunicación inmersiva es un puente emocional entre las marcas y las nuevas audiencias. La Gen Z, al ser nativa digital, es mucho más exigente con las experiencias que vive y comparte”, señaló Esteban Aguilar, gerente de Bravo Latam
De acuerdo con las tendencias globales en entretenimiento y marketing, las experiencias físicas con componentes tecnológicos son herramientas clave para generar conexión emocional, recordación y engagement en entornos como eventos, retail y espacios públicos. En este contexto, el gaming se integra en la vida cotidiana a través de experiencias tangibles que combinan juego e interacción social

Editor para México. No me gusta el aguacate.
