Reseña: EPIC – Elvis regresa para recordarnos que sigue siendo El Rey

Por: Alejandra Sosa Aldasoro

Toda historia tiene dos versiones. Si se trata de una figura pública, seguro hallarás muchas más. Y si hablamos del Rey del Rock & Roll, las posibilidades se vuelven infinitas.

Después de estar perdidas por casi cinco décadas, las grabaciones de su residencia en Las Vegas y otros tours y entrevistas ven la luz por primera vez y lo hacen en el único formato que es capaz de igualar su grandeza, IMAX. “Se ha hablado mucho de mí pero nunca han escuchado mi versión de la historia”.

Oír a Elvis Presley de viva voz, no sólo al cantar, te hace disfrutar a la máxima potencia -aún desde la butaca-, la que hoy conocemos como experiencia VIP de un concierto, con ensayo y backstage incluido.

En EPiC, vemos a Elvis todo el tiempo vestido de manera impecable, incluso en sus ensayos, señalando cada error y también cada acierto, perfeccionista en cada detalle de su espectáculo donde vemos que funge, incluso, como el Director Musical, lo que calla aquellas críticas que lo han perseguido siempre por no haber sido compositor.

Por si fuera poco, nunca un grito, nunca una mala cara, al contrario, todo es risas, química y rostros de admiración de su equipo para aquel que ante el micrófono confirma que su vida estuvo siempre arriba del escenario.

La RAE define “épico” como: Algo grandioso, legendario, fuera de lo común. Hoy está de moda y por usarse tanto, ha ido perdiendo su significado. En este filme, que no es la grabación de un concierto ni tampoco un documental o una historia lineal, podrás conocer a una sola persona que representa este adjetivo en toda, toda la extensión de la palabra.

Deja un comentario